De un tiempo a esta parte, la mayor parte de lo que comemos viene procesado: refinado, envasado y cultivado para durar y rendir por hectárea, no para traer minerales. Un plato puede llenarte perfectamente y aportar bastante menos de lo que aportaba el mismo plato hace unas décadas.
Y a partir de los cuarenta el cuerpo perdona menos esos huecos: el desgaste del día, el entrenamiento y el mal dormir tiran de las mismas reservas.
Menrales no diagnostica ni corrige nada: es una forma sencilla de cubrir una base diaria de minerales, con las cantidades impresas en la etiqueta para que sepas exactamente qué entra.